Psicoterapia con Descodificación Psicológica.

Hay personas que no han acudido al psicólogo, y desconocen sus beneficios. Hay otros que han acudido al psicólogo pero no les ha resuelto su problema. El hecho de que no se resuelva un problema con uno, dos o tres psicólogos no es motivo para dejar de buscar la solución. Es como si llamamos a un abogado para que nos resuelva un caso, o un fontanero para que nos resuelva un problema y no logran dar con la causa y por tanto, tampoco con la solución adecuada. A veces el problema ya no tiene la misma  solución que tendría si hubiéramos acudido antes de que el problema se hubiera agrandado.

Suelo utilizar a menudo la ley de analogía que utilizaban nuestros filósofos clásicos: "Así como es arriba, es abajo", y suelo comparar el cuerpo con el alma (ánima, lo que da vida al cuerpo: pensamientos, deseos, emociones, sentimientos, sueños, etc.). Si bien somos una sola energía, y nuestro cuerpo físico es la plasmación material de nuestra energía. Si cuando estamos empezando a constiparnos ponemos remedio, es probable que no llegue a reproducirse el virus, lo mismo que cuando nos detectan un pequeño quiste o tumor, y no es benigno, nos lo extirpan. Esto último posiblemente nos salve la vida si lo han extraido  a tiempo y no ha contagiado a otras células sanas. Es decir, si ponemos remedio a un malestar, trastorno, pérdida que nos genera sufrimiento cuanto antes, no nos generará otros síntomas, ni lo somatizaremos, es decir, no  generaremos un dolor físico o una enfermedad.

Al respecto de tumores, sé que hay una corriente ampliamente extendida sobre la curación emocional, que considera que todas las causas de nuestras enfermedades están en la psique, en nuestras emociones, ni siquiera en nuestra mente. Cuando un tumor se ha formado, se ha materializado, ya no está en la psique, en el alma, está en el cuerpo, y nuestro energía mucho más sutil de nuestros pensamiento, deseos, emociones, poco puede hacer para convertirlo en positivo, eliminarlo, debilitarlo o disminuir su tamaño. Es cuando tenemos que ir a la medicina propia del país en el que vivimos, para que nos aconsejen, asesoren, a partir de las pruebas médicas o diagnósticos que nos hagan. Nuestros pensamientos positivos de curación, de limpieza, de sanación y de confianza en el tratamiento que estemos haciendo, serán muy importantes para superar esa enfermedad, pero puede no ser decisivo, es decir, que a pesar de todas nuestras buenas y positivas intenciones, nuestra mejor confianza, no hayamos llegado a tiempo, y el tumor se haya irradiado por otros órganos. Entonces continúa una lucha entre las células sanas y las destructivas, y puede que ganen las destructivas. No somos dioses, la religión nos dice que somos hijos de Dios, pero no podemos crear la vida, ni marcar su final, la muerte. Este vendrá cuando termine nuestro ciclo vital, y este no lo conocemos. Por eso nos dicen los grandes maestros que vivamos como si cada día fuera el último de nuestro vida, pues no sabemos el día y la hora de este segmento de vida que tenemos que pasar en este mundo, con este cuerpo, por lo que si así lo pensamos y lo sentimos, se alejan de nosotros el 90% de las preocupaciones del futuro (qué es lo que  comeremos, qué haremos). Las preocupaciones del pasado es más dificil que se alejen, podemos olvidarlas, reprimirlas, pero  se quedan grabadas en nuestro inconsciente desde donde a veces se levantan como muertos vivientes, y nos acechan, proyectando su energía en un miedo, un malestar o una enfermedad. Esas experiencias traumáticas del pasado si no las descodificamos, es decir, les damos otro código, las regrabamos en nuestro cerebro de otra manera, con otra lectura, seguiremos sintiendonos mal, sin saber por qué, porque hemos olvidado esa causa, ese trauma que origino nuestro sufrimiento, y que tuvo estas características o alguna de ellas:

1.- Fue alguna situación  vivida que causó gran impacto, aunque le demos una explicación lógica, lo racionalicemos.

2.- Lo vivimos en aislamiento, sin comunicarlo.

3.- Fue imprevisto, algo  inesperado.

4.- Nos vimos impotentes para solucionarlo, pues no habia soluciones.

Este impacto es lo que se denomina bioshock, y si no se le pone remedio, puede acarrear enfermedades psíquicas o físicas. Debemos limpiar nuestra psique de improntas negativas del pasado, para poder vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás. La descodificación devuelve el equilibrio perdido, no importa cuanto tiempo haga que estamos sufriendo, no importa el trauma si viene de la infancia, porque para la mente el tiempo no existe.

La descodificación que practico comienza con la psicología cognitiva, con la conductual, con la gestalt, a veces con la relacional o sistémica, aportando pautas objetivas para cambios eficaces. Pero si no es suficiente con eso, porque el trauma viene de la infancia : carencias afectivas, maltrato, indiferencia o ninguneo por parte de los seres queridos, abusos sexuales, acoso, timidez excesiva, miedos que arrastramos desde la infancia o la adolescencia, necesitamos reescribir en nuestro disco duro mental (el inconsciente que lo graba todo) una nueva historia, actual, positiva, despues de haber eliminado el sufrimiento del pasado. No se puede reescribir algo si no se ha resentido de nuevo. Y esta nueva historia, sera el relato de nuestra vida,  que nos haga sentirnos más importantes, más necesarios, más amables, más sabios, más honestos. Y es aqui donde entra la importancia de la autoestima o autovaloración, y la descodificación ,  como una tecnica del inconsciente y del consciente, nos ayudará a contemplar nuestro pasado de otra manera, limpiándolo del sufrimiento adquirido en su momento, cuando vivimos por primera vez esa experiencia.

Igual que duchamos y limpiamos nuestro cuerpo, necesitamos limpiar diariamente nuestra psique de los acontecimientos diarios. La relación integral nos puede ayudar mucho, y realizar una psicoterapia de descodificación para eliminar el sufrimiento acumulado del pasado.

Este es mi método de Psicología Integral, donde todo lo que he aprendido y que me ha ayudado, intento aplicarlo en el cliente, según sea la demanda consciente y lo que necesite para una mejor  desarrollo de su sí mismo y sus capacidades, y una mejor adaptación y transformación del mundo que le rodea. La psicología se enseña incluso cuando vivíamos en cavernas y se pintaban en el techo las imágenes de los animales que ibamos a cazar para poder comer, aún no se había inventado la agricultura, y utilizabamos nuestra imaginación para conseguir lo que queríamos alcanzar. Todo lo que aprendamos de psicología , nos acompañará siempre, y serán las herramientas que nos ayudarán en cualquier momento a estar mejor.

P.D. Me quedan dos fines de semana (Nivel 5 y 6), para terminar el curso de Descodificación Biológica Original, de Christian Fleche. Sigo aprendiendo desde que terminé en 1978/79 la licenciatura  de Psicología, que fue entonces   cuando comencé a aprender la ciencia del alma.